Los ciudadanos, concienciados, no dudamos en acudir a esta llamada a salvar la tierra. Si cuidamos nuestro cuerpo a base de deporte, balnearios y leches de berza vomitivas como no vamos atender de la misma manera al mundo en el que vivimos. Compramos bombillas de bajo consumo o tiramos la basura de cada tipo en su correspondiente contenedor para reciclarla. Eso sí, sin olvidar tampoco otras pequeñas contribuciones como coger el coche cada día para ir al curro. Y es que en los detalles es donde los ciudadanos podemos ayudar.
Los gobiernos tampoco están dispuestos a fallarle a nuestro planeta. Para eso se reunen cada cierto tiempo para llegar a acuerdos en los que afirman tomar medidas importantes para el próximo siglo. También cabe destacar las enérgicas disposiciones tomadas contra las empresas, como multas de pacotilla o inspecciones anunciadas para obligarlas a tomar la senda verde, o el apoyo a las energías renovables, como con los parques eólicos cuyas adjudicaciones han sido el último grito en chanchullos políticos varios.
Pero allí donde no llegan los gobiernos y el ciudadano de pie, llegan los ecologistas. Allí llegan para rematar la faena. Protectores de la naturaleza donde los haya han ganado su credibilidad y apoyo popular con medidas como la suelta indiscriminada de visones o su apoyo a los biodiesel que ha puesto la leche al precio del petroleo (Si no me equivoco a estas alturas la cotización del barril RAM debe ser similar a la del Brent).
Creo que con todos juntos trabajando de esta manera por un mundo más ecológico haremos de la tierra un planeta más limpio, aunque solo sea de conciencia.
At 23 de noviembre de 2007 a las 11:32, el capitan alalegre
Gracias por el comentario!!! Pero recuerda que la guerra de los Juanes y las Marias acaba de empezar
No creo que el día de la avalancha de coments llegue. Este es un blog de "(in)culto" y me conformo con lo que hay. Pero voy a tomar nota y empezar a contestar.
La verdad que escribo para no aburrirme y de vez en cuando soltar las cosas que guardo en la cacharrería que llevo sobre los hombros.
At 23 de noviembre de 2007 a las 11:34, el capitan alalegre
Gracias por el comentario!!! Pero recuerda que la guerra de los Juanes y las Marias acaba de empezar
No creo que el día de la avalancha de coments llegue. Este es un blog de "(in)culto" y me conformo con lo que hay. Pero voy a tomar nota y empezar a contestar.
La verdad que escribo para no aburrirme y de vez en cuando soltar las cosas que guardo en la cacharrería que llevo sobre los hombros.


Gran artículo, sí señor. En los pequeños detalles está la salvación (o la condenación, ya que estamos). Vale que los gobiernos hacen su parte (como esos japoneses amantes de las ballenas o esas leyes tan duras contra la contaminación), pero donde esté el ciudadano de a pie para utilizar veinticinco bolsas del super que luego tirará a la basura o para abrir la ventana con el radiador encendido... eso no tiene precio.
P.D.: A ver si te animas a contestar los comentarios alguna vez, que para que me contestes en clase no tiene gracia. Y si hay más comentaristas, ¿qué harás?