jueves, 15 de noviembre de 2007
La conciencia ecológica
La ecología está de moda. Van a uno y le dan el Nobel de la ¿paz? por su defensa del medio ambiente.Las extinciones de animales, los socavones en la capa de ozono cual obra chapuza de cercanías los estragos causados por el Niño o la Niña -los infantes siempre son cruelmente traviesos- han hecho levantar las voces de científicos, que cual profetas de sectas apocalípticas, alertan con periodicidad del fin de nuestros días. Las temperaturas suben, la cantidad de hielo polar baja, los pájaros cantan, las nubes se levantan y mil historias más. La solución a estos problemas esta en nuestras manos, dicen.

Los ciudadanos, concienciados, no dudamos en acudir a esta llamada a salvar la tierra. Si cuidamos nuestro cuerpo a base de deporte, balnearios y leches de berza vomitivas como no vamos atender de la misma manera al mundo en el que vivimos. Compramos bombillas de bajo consumo o tiramos la basura de cada tipo en su correspondiente contenedor para reciclarla. Eso sí, sin olvidar tampoco otras pequeñas contribuciones como coger el coche cada día para ir al curro. Y es que en los detalles es donde los ciudadanos podemos ayudar.

Los gobiernos tampoco están dispuestos a fallarle a nuestro planeta. Para eso se reunen cada cierto tiempo para llegar a acuerdos en los que afirman tomar medidas importantes para el próximo siglo. También cabe destacar las enérgicas disposiciones tomadas contra las empresas, como multas de pacotilla o inspecciones anunciadas para obligarlas a tomar la senda verde, o el apoyo a las energías renovables, como con los parques eólicos cuyas adjudicaciones han sido el último grito en chanchullos políticos varios.

Pero allí donde no llegan los gobiernos y el ciudadano de pie, llegan los ecologistas. Allí llegan para rematar la faena. Protectores de la naturaleza donde los haya han ganado su credibilidad y apoyo popular con medidas como la suelta indiscriminada de visones o su apoyo a los biodiesel que ha puesto la leche al precio del petroleo (Si no me equivoco a estas alturas la cotización del barril RAM debe ser similar a la del Brent).

Creo que con todos juntos trabajando de esta manera por un mundo más ecológico haremos de la tierra un planeta más limpio, aunque solo sea de conciencia.
 
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miércoles, 14 de noviembre de 2007
¿Lo siento?
¿Cuántas veces se usa esta frase hecha para expresar algo que realmente no nos afecta o de lo que no nos sentimos arrepentidos? Durante mi existencia he tenido la oportunidad de oírla en montones de situaciones, desde la pura formalidad de un tropezón en la calle a de la boca de un amigo, y puedo afirmar que pocas han sido las veces en las cuales era un "lo siento" auténtico. He de confesar que en gran medida también soy una oveja más de este rebaño. Reparto lo sientos por mera cortesía (tropezones de turno, llegar tarde, etc.) aunque en las situaciones en las cuales esas palabras adquieren un significado distinto y requieren sinceridad me cuido mucho de decirlo si, valga la redundancia, no lo siento. Y es que en esos casos me repatea mucho que me lo digan o oírlo por ahí sin que sea verdadero.

Me asquea la falsedad. Y creo que las palabras no valen para nada si no van acompañadas de hechos que las apoyen. Obras son amores, como dice el refrán. En ocasiones me llega a sonar tan mal que me chirrían los oídos. Sé que puede sonar exagerado, pero yo al menos prefiero no decir nada a soltar algo que no siento. Es más, me cuesta usarlo incluso cuando lo siento. Como verdaderamente suelo mostrar mi verdadero sentir es con actos: dejo que ellos hablen por mí. No creo que haya forma más efectiva para decir "lo siento".

Aquí dejo mi reflexión de hoy. Por lo demás, buenas noches y buena suerte.
 
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jueves, 8 de noviembre de 2007
Censura
Absurda, inútil, reprochable. Estos son algunos de los adjetivos que daría a la censura. No sólo hablo de la tradicional, de la que para en Mogambo evitar el adulterio acaban hablando de incesto. Aquí incluyo a la actual. A la de lo políticamente correcto, o mejor dicho lo políticamente absurdo.

Cada vez más y cual plaga bíblica asociaciones, colectivos, federaciones, grupos polítcos y sectas de todo color y pelaje movidos por el afán de protagonismo o peor aún, por el revanchismo no dudan en poner el grito en el cielo al sentirse aludidos o afectados ante cualquier comentario o hecho de lo más peregrino. Que una cantante enseña un pecho, medio país, (curiosamente donde aparecieron revistas como la Playboy) se le echa encima vampirilmente tildándola de blasfema y mil burradas más. Esto no sería problema si los políticos que llenan con sus burradas y barbaridades de todo tipo los telediarios les hicieran caso. Puestos a caer bien a todo el mundo son capaces de borrar la huella de cuarenta años de historia (que por traumática o asquerosa que sea no va a dejar de serlo), dejándola para que el personal después la pueda manipular a su gusto.

Así se llega a que la libertad de expresión se convierta en la de represión. La legitimización política de esas reacciones no lleva a otra cosa que a limitar el derecho de cada uno de decir lo que piensa, intentando establecer un pensamiento homogéneo que promueve a la intolerancia hacia lo diferente. El grado de presión de esta censura es tal que por ejemplo, por un simple corte de mangas a un amigo mío le rechazaron su vídeo en un concurso. Menuda desfachatez.

Pero lo peor no está aquí. Luego está el doble rasero. Me encanta cada vez que escucho a las asociaciones feministas protestar contra el anuncio de turno y obvian a revistas como la Cosmopolitan. Bajo el lema de "la mujer que está cambiando el mundo", esta publicación vende camuflada la imagen de una fashion victim cuya idea de libertad no pasa de la ropa que pueda comprar o de las múltiples formas de montártelo con tu pareja. O cuando bajo el escudo de la denuncia social ciertos programas que van de puritanos en algunos asuntos caen en el puro sensacionalismo y hacen carnaza del asunto.

Menos mal que todavía queda Internet, esa especie de salvaje al que todavía no le han echado la mano del todo. Aunque me temo que desgraciadamente no va ser por mucho tiempo.




 
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martes, 6 de noviembre de 2007
El Roto
Por su mordacidad, por arrancarme una sonrisa cada día. Hoy le dedico a este gran dibujante y a su humor vacuno un espacio en mi blog.



 
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lunes, 5 de noviembre de 2007
Un cambio
Últimamente me ha dado por fijarme en la gente. Conocer más a fondo esas personas que pasan día a día por mi vida, sin pena ni gloria. He de confesar que siempre he sido un despistado de campeonato, que muchas veces eran incapaz de acordarse del color de ojos de tal individuo y no me aventuraría a afirmar si me acordaría su nombre incluso, sobre todo si es uno que conozco de vista. Sólo mi caprichosa atención era en ocasiones captaba pequeños detalles, puramente arbitrarios, como la manía de silbar la canción de Bonanza, por poner un ejemplo. Para colmo, siempre he preferido tener pocos amigos. Amistad para mi es sinónimo de confianza, y con el paso del tiempo uno se da cuenta que escasas son las personas en las que se puede depositar.

Pero como había digo,la situación ha cambiado: en estos últimos meses, creo encontrarme distinto. He salido un poco de mi diminuto universo para ser más consciente de los que me rodean. A que se dedican, que les gustan, que son, que sienten. De darme cuenta quien está pasando un mal trago, quién rebosa ilusión por todo los costados de puro enamorado que anda, o quién disimula su más sincero desinterés hacia algo que dice un compañero, por citar algunos ejemplos. Y de hablar con ellos,conocerlos, descubrir personas, que antes no conocía o mejor dicho obviaba conocer, y descubrir a la vez una curiosidad inusitada en mi.

También me vuelto más valiente y tolerante. Escucho mejor a los demás, me atrevo a abordarlos con más facilidad y soltura. Siento como si algo se soltara en mi, una especie de fuerza extraña que me vuelve incorfomista. Creo que todo cambio es posible si uno se lo propone. Puedo ayudar a los que me rodean, y ayudarme a mi mismo para ser mejor. Y más que eso: debo.

A decir verdad, me gusta este cambio, y espero que este nuevo "poder" se convierta en algo perenne. Nada más que decir.



 
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