lunes, 3 de diciembre de 2007
Mi habitación
Es mi retrato. Es el lugar que rebosa por todos lados mi yo. Desde mi variopinta biblioteca de clásicos (El conde de Monte Cristo, el guardián entre el centeno) mezclados con comics de Mortadelo y Filemón de mi más tierna infancia a pedazos de memoria atrapados en una foto. Mis ilusiones y mi realidad en apenas unos pocos metros cuadrados.

Es mi fortaleza, mi hogar. Donde soy inexpugnable. El lugar que conozco plenamente y por lo tanto en el que más seguro me siento. En él guardo mis sueños, mis secretos, y también me resguardo en los días de tormenta. Al entrar cada día dentro me siento más tranquilo; dejo los problemas y las preocupaciones, mis enemigos, fuera, porque aquí sólo hoy espacio para el menda. Me tumbo en la cama y vació mi mente. Por un momento, consigo que el mundo se olvide de mi y yo me olvido del mundo.

Es mi territorio. Cual león de sabana es su reino, toda intromisión es vista con malos ojos. Pocas cosas hay más molestas para mi que anden moviendose en mi terreno. Y en consecuencia, contadas son las personas a las que dejo entrar sin más problema. Aunque parezca a veces un auténtico caos en el esta la armonía y el orden más perfecto de mis cosas. Por ello no tolero jamás que mi soberanía sea de alguna manera coartada.

Bueno, tras este homenaje al que lleva siendo mi cuarto desde hace 10 años me despido que estoy agotado. Buenas noches y buena suerte.
 
posted by el capitan alalegre at 13:03 | Permalink | 1 comments
domingo, 2 de diciembre de 2007
Hoy falta imaginación y sobra cansancio. Un trabajo es responsable de mi actual inoperancia cerebral que me impide formular reflexiones complejas que vayan más allá de 2+2 =4. Aqui dejo una viñeta de el Roto, haber si por lo menos arranco una sonrisa.

 
posted by el capitan alalegre at 12:12 | Permalink | 0 comments
sábado, 1 de diciembre de 2007
Algo había que escribir
Hace siglos que no me paso por aquí. Puede parecer exagerado,teniendo en cuenta que solo han pasado dos semanas, pero la sensación es esa. Así que para no dejar a este blog caer en la decadencia y el silencio debido a mi dejadez, hoy toca echar mano de nuevo de mi cacharrería mental.

Y el asunto es el siguiente: Hace unos días hablaba con alguien del control que ejercemos sobre nuestra propia persona. De hasta que punto somos conscientes y cuidamos nuestras palabras, o nuestras acciones , que son a la postre los que reflejan nuestro ser a los demás . No nos comportamos igual con el jefe que con un amigo, ni tampoco de la misma manera con alguien que nos cae mal que con un tipo que nos cae bien. Y pretendemos que sea así. ¿Pero que ocurre cuando no hacemos o decimos algo intencionadamente?¿O ese descuido aparente es acaso una muestra clara de sincero sentir?

Como humanos que somos, somos imperfectos. Podemos tratar de cuidar cada detalle, pero dentro de nuestras cabecitas hay cosas incontrolables, que salen a la luz de cuando en cuando y por mucho que se quieran evitar salen de alguna manera en nuestras palabras, gestos, o miradas. Puede que sean afinidades(o también animadversiones) perfectamente conscientes aunque malamente maquilladas, o lo que más interesante me parece, que en realidad, ni nos demos cuenta de ellas.

Montones de personas pasan por mi vida, y me cuesta mucho decir a veces quien me cae bien o mal, y hasta que punto. Pienso que en mi día a día, trato con diferentes personas a distintos niveles, y sin pretenderlo, no soy igual, aunque sea en pequeños matices, como puede ser sonreír en un momento dado. La cuestión es que los demás puedan verlo mientras yo no siempre, e incluso si me lo echan a la cara puede que lo achaque ingenuamente a un descuido. Aún así, intuyo cada vez con mayor certeza que soy aunque sea involuntariamente, responsable de ellas.En definitiva; sienta lo que sienta, diga lo que diga. Soy lo que soy y no lo puedo evitar.
 
posted by el capitan alalegre at 14:34 | Permalink | 0 comments