miércoles, 11 de julio de 2007
Hombres tenían que ser
Ayer, mientras miraba algunas fotos del torneo de Wimbledon recientemente finalizado, me encontré con esta tan curiosa. La imagen aparentemente habla por si sola, dejando en evidencia hacia donde se orientan las mentes masculinas.

Sin embargo, no se debe olvidar que la selección de un objeto para grabarlo implica ya de por sí una manipulación. Detrás de la interpretación generalizada que se obtenga de esta imagen, no existen más que unos cuantos tópicos y alguna verdad científica universal . Qué si los hombres son todos iguales, que si siempre pensamos en lo mismo, que si no somos sensibles, bla ,bla, bla. Chorradas En este texto me encargaré de refutar algunas de ellas.

Sin embargo, no se debe olvidar que la selección de un objeto para grabarlo implica ya de por sí una manipulación. Detrás de la interpretación generalizada que se obtenga de esta imagen, no existen más que unos cuantos tópicos y alguna verdad científica universal . Qué si los hombres son todos iguales, que si siempre pensamos en lo mismo, que si no somos sensibles, bla ,bla, bla. Chorradas En este texto me encargaré de refutar algunas de ellas.
a) Todos los hombres pensamos en lo mismo: ¿quién no sabe a que me refiero? Al sexo se le considera el tema único sobre el cual orbitan todos los pensamientos masculinos, si es que hombre y pensar no son dos términos contradictorios. Mentira. No hay que dejar de reconocer que el sexo es uno de los contenidos que ocupan la mente viril ( sólo un 85% de su masa cerebral). Pero de eso a ser lo único va un mundo. Claro que los hombres pensamos en otras cosas. A parte del sexo, están las videoconsolas, el fútbol, los coches y...las mujeres, entre otros muchos temas más.
Además la visión sobre el sexo en los varones,es decir, del amor, no es ni mucho menos única y limitada. Va más allá de un buen culo, una cara bonita y un escote de vértigo. Buscan, como todo ser humano, una persona que sea su alma gemela, que le quiera, que le complemente, que le haga ser una persona mejor, en definitiva, que a parte de un cuerpazo, tenga , si hay suerte. belleza interior.
Bueno, y para acabar con este punto, sólo una duda por solventar.¿Por qué las mujeres piensan que siempre pensamos en el sexo? Pues porque también piensan en lo mismo. Así lo confirma la teoría de la mirada sucia del doctor Diego Serrano, famoso terapeúta creador del método escobilla. Las operaciones de cirujía estética, las horas de gimnasio, las leches de berzas (producto ecológicos) no creo que sean elementos que mujeres y hombres para aumentar su belleza interior.
b) Todos los hombres son unos insensibles: Una burda mentira. A parte de los gays, los hombres tienen en cuenta los sentimientos ajenos como los pueda tener cualquier político o asesino en serie. Lo demuestran cuando escuchan atentamente a sus parejas mientras juegan a la play, o cuando le ponen los cuernos para mostrarles con tacto que su relación ya no le aporta nada.
c) Los hombres se creen mejores que las mujeres: Esto surge de una tremenda malinterpretación que se puede explicar en un sencillo ejemplo. Los hombres suelen decir que las mujeres conducen mal. !Qué barbaridad!. Está demostrado que los conductores masculinos son más descuidados, temerarios y por tanto más propensos a sufrir o causar accidentes, como lo demuestran los casos de Raikonnen y Farruquito. Mientras que las mujeres, a pesar de que conduzcan lento y entorpezcan la circulación, se muestran más cautas, seguras y por tanto inútiles al volante. Por lo tanto, las afirmaciones de algún que otro paleto machista acomplejado por su mala conducción como todos los hombres que cruzan las carreteras, no se debe atribuir a la completa totalidad de los varones con permiso de conducir.
Bueno, hasta aquí todo. Con esto espero haber quitado de alguna manera los tópicos atados a la reputación de la singular y mezquina naturaleza masculina. Hasta más ver, navegantes.
Además la visión sobre el sexo en los varones,es decir, del amor, no es ni mucho menos única y limitada. Va más allá de un buen culo, una cara bonita y un escote de vértigo. Buscan, como todo ser humano, una persona que sea su alma gemela, que le quiera, que le complemente, que le haga ser una persona mejor, en definitiva, que a parte de un cuerpazo, tenga , si hay suerte. belleza interior.
Bueno, y para acabar con este punto, sólo una duda por solventar.¿Por qué las mujeres piensan que siempre pensamos en el sexo? Pues porque también piensan en lo mismo. Así lo confirma la teoría de la mirada sucia del doctor Diego Serrano, famoso terapeúta creador del método escobilla. Las operaciones de cirujía estética, las horas de gimnasio, las leches de berzas (producto ecológicos) no creo que sean elementos que mujeres y hombres para aumentar su belleza interior.
b) Todos los hombres son unos insensibles: Una burda mentira. A parte de los gays, los hombres tienen en cuenta los sentimientos ajenos como los pueda tener cualquier político o asesino en serie. Lo demuestran cuando escuchan atentamente a sus parejas mientras juegan a la play, o cuando le ponen los cuernos para mostrarles con tacto que su relación ya no le aporta nada.
c) Los hombres se creen mejores que las mujeres: Esto surge de una tremenda malinterpretación que se puede explicar en un sencillo ejemplo. Los hombres suelen decir que las mujeres conducen mal. !Qué barbaridad!. Está demostrado que los conductores masculinos son más descuidados, temerarios y por tanto más propensos a sufrir o causar accidentes, como lo demuestran los casos de Raikonnen y Farruquito. Mientras que las mujeres, a pesar de que conduzcan lento y entorpezcan la circulación, se muestran más cautas, seguras y por tanto inútiles al volante. Por lo tanto, las afirmaciones de algún que otro paleto machista acomplejado por su mala conducción como todos los hombres que cruzan las carreteras, no se debe atribuir a la completa totalidad de los varones con permiso de conducir.
Bueno, hasta aquí todo. Con esto espero haber quitado de alguna manera los tópicos atados a la reputación de la singular y mezquina naturaleza masculina. Hasta más ver, navegantes.