jueves, 12 de julio de 2007
Historia de la humanidad

Hoy estoy con espíritu épico aunque seco de ideas, así que voy hablar un poquito de historia. Puesto que el revisionismo es una corriente de moda en este campo, yo, una víctima más de los vaivenes del pensamiento occidental no voy a ser menos y me uno al carro. Es más, voy a poner mi granito de arena hablando de la historia de la humanidad.

Podría hacerlo desde múltiples perspectivas. La científica puede ser quizá la más acertada, pero como soy de letras y ateo tiraré de religión. Existen múltiples credos, cada cual su métodos (sermones en iglesias, discursos políticos, o programas de televisión) se atribuyen la autoría de los hechos y se creen poseedores de la verdad. En mi caso, haré una versión libre en la que meta de todo poco.

Eráse una vez que se era, en un tiempo tan lejano, que ni si quiera existía el tiempo, no había en el universo más que un gran vacío. Los dioses,aburridos por no tener tierras que poseer o seres que dominar, decidieron crear el universo y dentro de él, un parque temático llamado tierra al que poblaron con animales, entre ellos el hombre. Las deidades firmaron un convenio por el cual todos se reconocian como coautores de ese gran proyecto, que se debía acometer en un plazo de siete días.

Toda el trabajo transcurrió en paz y armonía hasta que llegó el momento de la creación del hombre. Los dioses, que a pesar de su inmortalidad, tenían carácteres diferentes deseaban crear un ser a su imagen y semejanza. Así pues, las entidades supremas no se pusieron de acuerdo en su constitución, salvo en algunos detalles, como la apariencia física. Para manifestar su disconformidad los dioses decidieron hacer un día de huelga; unos el domingo,otros el sabado o el viernes. Así fue como el hombre, que había de ser la obra suprema de la creación, encarnó no sólo virtudes, sino también defectos. Los dioses no volvieron a trabajar en él (ni en otros asuntos en mucho tiempo) y la imperfección quedó consumada. Las deidades se convirtieron en los primeros funcionarios de la historia y los hombres fueron condenados a ser víctimas de una chapuza divina sin posibilidad de reclamación.

Corrompida desde la raiz, la raza humana no tardó en mostrar los rasgos oscuros de su naturaleza. Hechos como el asesinato de Abel, fruto de la primera pelea familiar por el reparto de una herencia, no presagiaban nada bueno. Parecía que cuantos más personas había, más comunes se hacían los defectos: envidia, egoismo,crueldad, hipocresía, arrogancia y otras más. Las deidades, preocupadas, no tardaron en tomar medidas, sin duda algo drásticas: deportaciones del paraíso, ahogamiento de miles de infelices, bombardeos con meteoros sobre poblaciones civiles y otras acciones ejemplares que en la actualidad reciben el mal dado nombre de crímenes contra la humanidad.

No obstante, los defectos tambien tuvieron consecuencias positivas. Muchos hombres, conscientes de sus imperfecciones, en vez de abandonarse a la mezquindad circundante decideron intentar superar día a día sus limitaciones. Para ello, se dieron cuenta que sería más fácil con la ayuda de sus semejantes. Unidos eran fuertes, y trabajando juntos, progresarían, y serían más independientes. Así surgieron virtudes como la generosidad, la paciencia, o la humildad.El hombre, pronto acometió empresas grandiosas, llegando a construir obras que desafiaban su naturaleza mortal.Los dioses, aliviados pensaron, que al fin al cabo habían salvado de alguna forma los muebles. Sin embargo, su propio ego, acabaría dando al traste con aquella próspera situación.

Un buen día, en honor a sus creadores, los hombres decidieron alzar una torre que llegara hasta el cielo . Los dioses,ya picados desde la creación, decideron cada cual por su cuenta, que era hora de hacerse con el control de las mentes humanas. Cada cual tentó a las diferentes cuadrillas de trabajo, prometiéndoles tierras y un porvenir inmojorable si consagraban aquel edificio a su divina persona. Los hombres, que hasta entonces se consideraban iguales unos a otros, empezaron a formar sus grupos cerrados. Para distinguirse se pintaron la cara de diferentes colores, y para no descubrir sus intenciones a los otros grupos, empezaron a hablar diferentes lenguas y desarrollaron diferentes costumbres.

Ante tal situación, el conflicto no tardó en estallar. Cada grupo intentó hacer todo lo posible por llevar a cabo el proyecto por su propia cuenta. Hubo sabotages, robos de material, y grandes discusiones, que al hablar cada cual diferentes lenguas, de ninguna manera posible se pudieron resolver por vía del dialogo. El semejante se convirtió en extraño, y poco después en enemigo. Ante la imposibilidad de hacer el proyecto sin la colaboración conjunta,la obra fue abandonada. Cada grupo con su capataz, o más bien cada tribu con su líder marchó a su tierra prometida para levantar su torre a su propia deidad.

Así fue como la desigualdad se sembró entre los hombres. Cada tribu, cada civilización, cada nación, cada raza, cada clase social creyéndose superior intentó aplastar a otros grupos. Siglos de guerras, matanzas, quemas de brujas, y atentados suicidas lo atestiguan. Ni la revolución francesa, a base de cortar cabezas, consiguió restablecerla del todo.





 
posted by el capitan alalegre at 8:06 | Permalink |


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