viernes, 29 de junio de 2007
Conversaciones de ascensor
Hace tiempo que me rondaba por la cabeza a escribir sobre este peculiar tema, y siguiendo la linea del articulillo anterior, procedo a tratarlo sin más dilación.
¿Quién,cuando coincide en el ascensor con un vecino, no se siente generalmente ante alguien que es visto como extraño? ¿Qué hacer? Hablar. La cortesía es lo primero, aunque luego nos cosamos a puñaladas en las juntas vecinales. Pero ¿de qué?. Y he aquí amigos lectores la clave de la cuestión, la cual abordaré con la siguiente clasificación temática
¿Quién,cuando coincide en el ascensor con un vecino, no se siente generalmente ante alguien que es visto como extraño? ¿Qué hacer? Hablar. La cortesía es lo primero, aunque luego nos cosamos a puñaladas en las juntas vecinales. Pero ¿de qué?. Y he aquí amigos lectores la clave de la cuestión, la cual abordaré con la siguiente clasificación temática
a) El tiempo: El tema ascensoril estrella con mucha diferencia. Es de lo que se habla cuando no hay nada de que hablar. Se
Ejemplo:
(situación: Día de primavera. Llueve intensamente y hace un frío siberiano después de días de intenso sol. Dos vecinos tras pasar el portal se montan en el ascensor)
- Jo ! que frío hace, no?
-Si ,es verdad. Encima como llueve.
- Ya, vengo todo mojado. Parece mentira. Ayer parecía verano.
-Ya (se abre la puerta del ascensor y uno de los vecinos sale). Venga, adiós.
-Adiós.
En fin, los hechos hablan por si sólos.
b) Destino: Es típico de la bajada en elevador. Es cuando un vecino, le pregunta a otro: "¿A dónde vas?" y el otro le da una respuesta evidente:A la calle. A las preguntas estúpidas les corresponden respuestas estúpidas.
c)Familia: No podía dejar de incluir este tema. El vecino en cuestión se interesa por los miembros de nuestra familia haciendo generalmente alusión a su estado de salud. La respuesta invariablemente será "bien" o "muy bien". Salvo que este con la pierna rota o cualquier otra situación de evidente de deterioro físico, ocasión en la cual se optará por un aséptico " tirando" o un impreciso "ahí anda", que se aconseja no utilizar en caso de pierna rota por incurrir en contradicción.
Bueno, aquí acaba mi breve y humilde disertación sobre las conversaciones ascensoriles. Dejo en manos de los expertos pertinentes, sociólogos, psiquiatras y comentaristas de salsa rosa, reflexiones más profundas y seguramente más acertadas sobre este fenómeno. Colorín colorado, esta paranoia se ha acabado.

Peculiar tema. E interesante. Yo soy de las que espera escondida en una esquina a que el vecino de turno suba o baje, solamente por evitar el incómodo silencio que se forma en la cabina.