jueves, 28 de junio de 2007
El hombre al que le gustaba la lluvia
Hoy voy a inaugurar mi sección de homenajes, en la cual hablaré de aquellas personas que de alguna forma han formado o forman parte del barco de mi vida. A quien le corresponde abrir la sección es a un amigo mio con un gusto atmosférico muy particular: le encanta la lluvia.
La verdad no se de que le viene ese gusto. Creo que me dio una vez una explicación, pero no sé como no me acuerdo (Mi memoria de pez). Quizá no tenga razón. Será como cuando uno se hace de un equipo de fútbol en vez de otro. Uno lo siente y punto. Con eso basta.
Lo que si que puedo decir y no deja de ser peculiar, es que sus inclinaciones borrascosas convivan con un carácter anticiclónico. Es un tipo tranquilo, reservado, humilde, cuya única ambición es llegar a dominar el mundo. Pero, dejando a un lado los contrastes, es ante todo una persona leal, inteligente, discreta y honesta. Una persona con la que se puede conversar de los temas más insospechados y a quien escucharle hablar es digno de admiración.
Ese hombre marchó ayer rumbo a la costa mediterránea, colonizada por guiris y medusas expuestas a un perenne sol . Hablando con él por teléfono, no pude evitar desearle (aparte de que ligara con todas las suecas con las que pudiera) que disfrutara de un buen tiempo ( lo que quiere todo el mundo cuando va a la playa, vamos). " No te creas. Está el cielo nublado", me replicó con un tono alegre tatuado en su voz. Fue entonces cuando me acordé de su particular inclinación por los chubascos, y me decidí por dedicarle este escrito hecho con la mejor intención del mundo.
La verdad se lo merece, por todas las ayudas prestadas y la paciencia infinita al aguantar a un petardo como yo XD . Por ser alguien al que llamarle amigo es un orgullo y un privilegio.
La verdad no se de que le viene ese gusto. Creo que me dio una vez una explicación, pero no sé como no me acuerdo (Mi memoria de pez). Quizá no tenga razón. Será como cuando uno se hace de un equipo de fútbol en vez de otro. Uno lo siente y punto. Con eso basta.
Lo que si que puedo decir y no deja de ser peculiar, es que sus inclinaciones borrascosas convivan con un carácter anticiclónico. Es un tipo tranquilo, reservado, humilde, cuya única ambición es llegar a dominar el mundo. Pero, dejando a un lado los contrastes, es ante todo una persona leal, inteligente, discreta y honesta. Una persona con la que se puede conversar de los temas más insospechados y a quien escucharle hablar es digno de admiración.
Ese hombre marchó ayer rumbo a la costa mediterránea, colonizada por guiris y medusas expuestas a un perenne sol . Hablando con él por teléfono, no pude evitar desearle (aparte de que ligara con todas las suecas con las que pudiera) que disfrutara de un buen tiempo ( lo que quiere todo el mundo cuando va a la playa, vamos). " No te creas. Está el cielo nublado", me replicó con un tono alegre tatuado en su voz. Fue entonces cuando me acordé de su particular inclinación por los chubascos, y me decidí por dedicarle este escrito hecho con la mejor intención del mundo.
La verdad se lo merece, por todas las ayudas prestadas y la paciencia infinita al aguantar a un petardo como yo XD . Por ser alguien al que llamarle amigo es un orgullo y un privilegio.
Etiquetas: Homenajes

Aquí otra ultra fan de la lluvia. La lluvia me devuelve la vida, siempre digo lo mismo. Firmaría por ver llover día tras día.